El recetario SKITH de las relaciones humanas

La hora mágica semanal: eficiencia vs rutina

Al igual que en nuestra época de estudiantes incorporamos conocimientos pero sobre todo aprendimos cómo hay que hacer para aprender, en la vida profesional ocurre algo parecido: aprendemos sobre todo una determinada manera de gestionar los temas, desarrollamos como competencias orientar la acción y resolver problemas.

Pero “nos come la bulla”. El “día a día”, las urgencias, los imprevistos y los cambios monopolizan gran parte de nuestra atención Esta capacidad de respuesta a los cambios externos es fundamental para sobrevivir y adaptarse al entorno, pero también es excitante.

Y como todo lo excitante, engancha. El problema comienza cuando empezamos a hacer las cosas más por su valor motivador para nosotros mismos que por su valor para los objetivos, y seguimos pilotando sin cambiar de luces de cortas a largas y de largas a cortas .

Así que la experiencia dice que es buena práctica reservar una hora a la semana (la hora mágica) para hacer balance de nuestra actividad, para revisar nuestra agenda pasada (la pasada, no la futura), para ser conscientes de en qué hemos empleado nuestro tiempo.

Analizar lo que hacemos en un período de tiempo nos enseña mucho sobre nuestra eficiencia de desempeño, pero sobre todo nos enseña mucho sobre nuestro estilo de trabajo y evita que nos quedemos enganchados a la rutina.

Encuentra más recetas SKITH sobre las relaciones humanas